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El mejor cine indie de 2011



En estas fechas que echamos la vista atrás haciendo balance de lo mejor y peor del ciclo pasado, no podía faltar el repaso de rigor a lo más destacado del año en cuanto a artes se refiere. En este caso nos centraremos en elaborar un top con las mejores películas indie de 2011, dónde lo importante es que están todas las que son pero igual no son todas las que están y cuyo orden tampoco afecta al producto final.

Aclaremos que nos hemos centrado en aquellas películas que se crean al margen de los grandes estudios pero que han gozado medianamente de cierta repercusión en la cartelera de nuestro país. Aquellas que cuentan con un presupuesto bajo de inversión pero que calan hondo en el subconsciente del palco y que acaban en boca de todos.

Sin más preámbulos, os dejamos con lo que creemos es de lo mejorcito que ha dejado tras de sí este 2011 que ya nos ha abandonado.

I’m Still Here (Casey Affleck)
Vale, la película data de 2010 pero llegaba a nuestro país en febrero de 2011. Se trata más que de una película, de un curioso falso documental tan bizarro como sorprendente. Quizás lo más interesante de la cinta en sí es el invento, el hecho de que tanto su realizador Casey Affleck, hermano de Ben, como Joaquín Phoenix nos hicieran creer durante un tiempo que éste último había perdido la chaveta, se había dejado greñas y abandonaba el cine para dedicarse al hip hop convertido en un ente de bastante mal humor llamado J.P. La farsa se hizo oficial cuando en septiembre de 2010 la película se presentó en la Mostra de Venecia. El film supone una buena experiencia al nada convencional Joaquín y el primer título como director de Casey, una filmación en la que también hacen cameos actores como Ben Stiller, Bruce Willis o Jack Nicholson. Una sátira al mundo del cine y a su encorsetamiento.

Win, win (Tom McCarthy)
Seleccionada en la pasada edición de Sundance “Win, win” es más que una peli indie, es un bello ejercicio al existencionalimo humano, a las relaciones entre desconocidos que al final se convierten en una gran familia. Destacan las interpretaciones del inclasificable Paul Giamatti y el debut del joven Alex Shaffer. De obligado visionado.

Los chicos están bien (Lisa Cholodenko)
Se trata de una comedia americana que toca de cerca el tema de las parejas de hecho, la homosexualidad y las relaciones pero de un modo natural, nada artificial. Nominada a los Oscar en la pasada edición como Mejor Película, Mejor Actriz Protagonista (Annette Bening) y Mejor Actor de reparto (Mark Ruffalo), “Los chicos están bien” es una obra fresca que ahonda en las confrontaciones y los vínculos en el seno de una familia.

Nunca me abandones (Mark Romanek)
Es un film que data también de 2010 pero que aterrizaba en 2011. Esta adaptación de la novela de Kazuo Ishiguro, es una película dura pero que quizás se queda con elementos pendientes imprescindibles y que en el libro se describen mejor. Aún así, una narración muy interesante, una historia de ciencia ficción que bien podría ser cierta en un futuro, quien sabe. Esta versión se aguanta bien sobretodo gracias a las interpretaciones de Carey Mulligan, Andrew Garfield y Keira Knightley que dan vida a tres jóvenes que viven en un internado y cuyo futuro no va más allá de lo que para ellos se ha planeado previamente.

Inside Job (Charles Ferguson)
Ganadora en la pasada edición de los Oscar a Mejor Documental, “Inside Job” nos muestra la feroz crisis que nos asola y sus antecedentes. Un amplio trabajo de campo que pone cara y ojos a este hecho ya histórico y entrevista a algunos de los responsables de todo esto. El documental dura casi dos horas pero nos pasan volando gracias a todos los detalles que llega a ofrecernos en una labor pedagógica que al menos conseguirá despertar a algunas mentes, que ya iba siendo hora.

Happy thank you more please (Josh Radnor)
Dirigida por el actor Josh Radnor (“Cómo conocí a vuestra madre”), se trata de una cinta que mezcla lo trágico con lo cómico, una propuesta agridulce de tono coral que ahonda en el interior de sus protagonistas y nos ofrece una historia costumbrista y sencilla con toques ácidos y buenas interpretaciones.

Nowhere boy (Sam Taylor-Wood)
Con “Nowhere boy” la directora Sam Taylor-Wood se estrenaba en el cine centrándose en la vida de un joven John Lennon, sus años de adolescencia y la relación bipolar con su madre y su tía. No hay muchas referencias sobre los Beatles, salvo un par de pinceladas con la aparición de un jovencísimo McCartney, se centra más en esos lazos familiares con sus altibajos y que sitúan a Lennon como alguien cercano más allá de la figura del mito.

El árbol (Julie Bertuccelli)
Perder a alguien querido es algo difícil de superar y eso nos muestra “El árbol”, segunda película de la directora Julie Bertuccelli que cuenta como protagonista principal con Charlotte Gainsbourg. Un film en que el entorno (situado en Australia) se convierte en un personaje más, y donde la naturaleza nos arropa para alejarnos de aquellos pensamientos más penosos. Quizás llega un punto en el que el film se vuelve demasiado místico y filosófico pero aún así la belleza de las imágenes y el compás de la narración convierte a este cinta en algo digno de ser catalogado entre lo mejor de 2011.

Beginners (Mike Mills)
“Beginners” es una propuesta cuya idea es demostrarnos lo sorpredente que puede llegar a ser la vida. Se basa en la relación de un padre y un hijo que acaba de enterarse, después de tantos años, de que su progenitor es homosexual. Un ejercicio que lo que trata de hacernos ver es que cada día es una oportunidad más y una ocasión para aprender. Con muy buenas interpretaciones centradas en el trío Christopher Plummer (sobretodo), Ewan McGregor y Mélanie Laurent, la película nos reta a mejorar cada día.

El ilusionista (L’illusionniste) (Sylvain Chomet)
Una preciosista película de animación que homenajea al mítico Jacques Tati y que se basa en uno de sus libretos conseguidos gracias a la hija de este, Sophie Tatischeff. Un film en el que recuperamos al entrañable señor Hulot esta vez en la figura de un mago (Tatischeff) que ve como el mundo cambia a su alrededor en pos de la modernidad y cuyo mundo se hunde ya que ve pasar sus días de gloria en pos de estas nuevas formas de expresión artística. Ya no hay boudevilles, en su lugar hay conciertos de rock, y el music hall ha dado paso al pop y a sus estrellas.

Eva (Kike Maíllo)
2011 nos sorprendía con esta coproducción franco-española. Un film de ciencia-ficción que toma como referente los clásicos y que utiliza los efectos especiales (muy bien logrados pese al bajo presupuesto) solamente cuando estos son realmente necesarios. “Eva” es un film futurista donde los robots forman parte del paisaje cotidiano de los humanos. Otra película que merece sin duda aparecer en cualquier lista de lo más destacado del año.

Tímidos anónimos (Jean-Pierre Améri)
Para finalizar, pero no por ello menos importante, tenemos el film del galo Jean-Pierre Améri, una coproducción franco-belga donde las emociones confluyen, porque ¿quien no es, ha sido, o ha conocido a alguien tan tímido que es incapaz casi de interactuar en el día a día con el resto de la humanidad?. Esta original comedia romántica explora esta manera de ser dando pie a situaciones divertidas en las que finalmente los protagonistas lograrán expresar aquello que sienten, sobretodo en el amor. Un buen film con un excelente reparto encabezado por el fabuloso Benoît Poelvoorde y la estupenda Isabelle Carré.

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