Moda : Réquiem por una pija



Réquiem por una pija

Las pijas no están de enhorabuena. En mi clase de la facultad (la facul, que dirían ellas) había varias. Tomemos el ejemplo de una en concreto. Cumplía todos los requisitos; Superga, Armani, Tous, Ralph Lauren, Hermès, Marithé François Girbaud, Carolina Herrera, Basi, Lacoste, Tommy, Mandarina Duck, Aninoto, Miró, Adolfo Dominguez y aburrimientos semejantes. Por influencia de alguna de sus amigas, digo yo, empezó a introducir sutiles reformas en su atuendo, como andamiaje a un posterior nuevo look. Esto demuestra un hecho: la pija al uso ya no se come un puto rosco. Sus rosas, sus azul marinos, sus rojos y sus camisas a cuadros no incitan a la seducción. Obsérvese sino como la pija camufla con el jersey Burberrys zonas erógenas de su atlético cuerpo (formado por la equitación y la vela): los hombros, el pecho, el culo. Ojo, después las que parecen más remilgadas son las que se sueltan más la melena, pero vamos, en principio la pija suele ser prudente en ética y estética.

Pero hete aquí que estamos ya en el 2002, siglo XXI, modernidad, velocidad, futurismo, cyberespacio... La pija no quiere quedarse atrás en el avance de los tiempos. Para ello debe introducir estratégicos cambios en su ropaje. En vez de un bolso de piel rancia, por qué no el grafittero de Vuitton (estampado que, dicho sea de paso, encuentro espantoso). Quizá incluso, llevada por la ráfaga del modernismo, adquiera unos Enginereed en vez de sus Calvin Klein de toda la vida.

Y aquí llega la cuadratura del círculo; la pija, ya renegada del viejo orden, asiste al renacimiento de su estilo en ese oráculo de Delfos que es Zara: nuestra Mariona asiste pasmada a la imitación de sus Tod's de toda la vida. Qué super fuerte, una camisa azul como la que me regaló Felipe, en las cutre-perchas del imperio Inditex. Es así como la pija, convertida momentáneamente en modernilla por la vorágine de la moda, pone a Dios por testigo que nunca volverá a renegar de las sendas del snoopysmo.

Por: marta@popchild.com