Post Rock

Efterklang | "Tripper" | Leaf | | 2004

En la pequeña penumbra de mi cuarto, con una cosquilla intermitente, primero en mi nariz, luego en mi oreja, luego en mi frente, con una sonrisa también en el vaiven acompasado, acompañado, acostumbrado de esa cosquilla, familiar aunque no tan frecuente, es el síntoma inequívoco de que automedusa está presenciando su "apellido" en las ondas que emiten sus audifonos: Es un disco nuevo, es un disco que tranquiliza, es un disco que me abre los ojos y me los dirige a los rincones, a un simulacro de búsqueda. Es un coro que se eleva. Es una petite electronica, es un sonido frío como el país de donde viene, es Efterklang.

El brillo de la instrumentación, las múltiples voces al unísono, la falta de esa persona, única que lleva la batuta. El grupo unido como una soldadura que hace las orillas fuertes. El tono de un teléfono ocupado, el bajo, la melodía, la sorpresa adormilada, la metanfetamina escondida, el frío. (repito, el frío que en este lugar desde donde estoy se siente sólo gracias a esta música) Es el teclado, es la computadora, es la micropartícula de aire que lleva en su barriga una nota que explota. Es Efterklang.

Y es que me esta poniendo muy triste, porque aun cuando estoy maravillada, entiendo que este sonido no sale por azares del tiempo. Sale porque hay una sensibilidad extrema en algún lugar de Dinamarca, porque hay sonrisas y mentes pobladas por distintos soundtracks que se fugan en un estudio de grabación y hacen canciones.

Es porque me doy cuenta que la evolución está ocurriendo alrededor de mis oídos y porque no lo puedo ni lo quiero ignorar.

Es majestuosa, como en algun momento fue Slowdive. Es genial como lo redibujaron The Rachels. Es cristalino y denso al mismo tiempo como lo dejó ir Sigur Ros, es minimalista como me lo enseñó Windy and Carl o Labradford o Godspeed you black emperor! pero no lo es, porque también es tan compleja como una gran abadía en la obsuridad, los sonidos desconocidos te sorprenden cada vez que das vuelta en una esquina.

Es un ciclo de palabras y sonidos que nada tienen que ver el uno con el otro: No sabes que escuchar, si ese loop / clip / vicio/ piano/ voz/ campana/ sample/ palabra por separado, si es la reconquista de la exósfera, la última capa de la tierra.

Qué disco tan bello. Había olvidado que esas tierras de vikingos nunca decepcionan. En especial cuando se trata de acudir a todo lo que se tenga a la mano para huir del frío, de la noche demasiado larga, de la soledad geográfica, tan común incluso aquí, en ciertos días.

Efterklang es pura exiquistéz en miniatura o posiblemente demasiado grandioso para contenerse en un espacio tan pequeño.


“Tripper”



Por: Luisa Fernanda  


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