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La Pequeña Polon
Historia del Cartoon

Capítulo 17: La Pequeña Polon
Autor: Hideo Azuma
Años: 80's
Productora: Kokusai Eigasha
Otros Nombres: KoloKolo Polon, Ochamegami monogatari KoloKolo Polon, La petite olympe et les dieux, C'era una volta Pollon, La pequeña Polon.

La Pequeña Polon (KoloKolo Polon/Ochamegami monogatari KoloKolo Polon), fue una de las series más divertidas de la televisión en la década de los ochenta, y que mantubo a mucha gente "enganchada" desde que comenzara su andadura en 1979 en formato manga. Polon es la hija de Apolo, dios del sol, una traviesa diosa que se encargaba junto con su amigo Eros de meterse en múltiples líos. Su creador, Hideo Azuma, se fijó en la mitología griega para centrarse en la historia de la protagonista, dándole ese lado entre burlón y medio erótico-simpático que contienen todos los mangas y las posteriores producciones en anime. Lo cierto es que La Pequeña Polon, fue una de las primeras series en animación japonesas que introducía estos elementos para gente un poco más adulta, ya que todas las series hasta entonces estaban impregnadas de un concepto más mainstream y bastante light, dirigidas al público infantil. Quizás Akira Toriyama (Dragon Ball) y Yoshito Usui (Shin Chan) deberían de agradecerle este gesto.

En el año ochenta y dos, el estudio de animación Kokusai Eigasha, se apresura en llevar a la pequeña pantalla las ocurrencias de esta heroína, un personaje inventado por su propio autor, donde de alguna forma, gracias a ella, la gente joven aprendía algo de historia y mitología, que no está nada mal de paso. En nuestro país llega un poco más tarde, aproximadamente tres o cuatro años después, aunque es poco conocida por el gran público, apareciendo en formato VHS en los videoclubs. Poco después se emitiría por algunas cadenas autonómicas, con gran impacto entre los televidentes.

Hideo Azuma empieza a dibujar desde pequeño siguiendo los pasos de algunos de los mejores dibujantes de Manga de su país. Ya de adulto, Azuma vive una vida muy dura que le lleva a desaparecer de su hogar para finalmente perderse en la bebida y acabar en un centro de rehabilitación. Por lo que a través de sus alegres y divertidos dibujos animados, lograba exorcizar todas sus pesadillas, siendo a parte de un contraste con su vida, un gran bálsamo para él. Recientemente se ha publicado un libro sobre su vida "Disappearance Diary: Darkly Comic Diary of a Lost Cartoonist, escrito por él mismo y publicado por la editorial East Press.
Creador de muchas historietas y cuentos sueltos, Azuma se convierte en un dibujante de culto en su país y parte del extranjero. Su éxito literario, le lleva a transportar dos de sus cómics a la televisión, por un lado Polon, y por el otro una serie del año ochenta y tres llamada Nanako SOS que no se hizo tan popular como su predecesora, pero que contenía la huella de calidad de su autor. Lo curioso es que desde Kokusai Eigasha acogieran la idea, ya que el estudio era mucho más dado a las series de robots y aventuras espaciales que a las comedias soho. Los directivos del estudio supieron ver el filón que tendría la serie y decidieron lanzarla en cuarenta y seis episodios, que contaba además con la banda sonora de Masayuki Yamamoto, que ha trabajado para varios animes como Time Bokan o Kaitou Kirameki Man.

Pero la historia de Polon no es una historia premeditada, es una obra que surge para divertir y con la que Azuma se divirtió al hacerla. Esta aprendiz de diosa que vive con su padre, su polígamo abuelo Zeus y su desquiciada abuela Hera, es un referente para todos los dibujantes que posteriormente realizaron comedia manga. A Azuma le divertía y le parecía muy curiosa la cultura occidental y su mitología, hasta llegó a confesar que para dar vida a su historia, se leyó tan solo un libro y que con ese los había leídos todos. La lectura que hace de la mitología es realmente una chifladura, riéndose de todos los tópicos de esta historia y haciéndola suya, para sacarle jugo a su libre albedrío, aunque por otro lado con total respeto y fascinación. Convirtiendo los hechos dramáticos, en escenas divertidas compartidas por divinidades y humanos, llenas de gran color y gags de lo más gamberro. Contando además con un gran número de personajes, que le dieron la posibilidad de dar más juego a la historia, personajes como Medusa, Atena, la Esfige, Afrodita o Vulcano.

Muchos son los que recuerdan aún esta serie con especial cariño y nostalgia, solicitando que la repongan una vez más, ya que su sentido del humor hace pasar momentos realmente buenos y es un buen antídoto para los altibajos en la vida cotidiana, gustando tanto a los mayores como a los más pequeños.







Por: Sandra  


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