Pop
Katerine | "8eme Ciel" | Universal Music | Green Ufos | 2003
Los cantantes franceses son peculiares. En general tendemos a imaginar música de acordeón y suaves melodías pop azucaradas y empalagosas; pero no, desde hace años, el país vecino nos han surtido con una hornada de cantantes que han rehuido ese cliché “pasteloso”. Eso sí, siempre aromatizados por ese perfume bohemio o intelectual que tanto admiran, nos han ido llegando propuestas de mayor o menor experimentación y éxito, pero que a la larga siempre se han diferenciado del resto del pop. Serán esas vocales musitadas, o ese sibilante sonido lo que nos hace tan vulnerables escuchando su música. Si Programme y Experience forman el núcleo duro, podemos decir que Sebastien Tellier y Katerine comienzan el día desayunando el pop de todos los días, y para el final de la noche lo han transformado y extraído de el una esencia que guarda para la hora de cenar una nutritiva sorpresa.
Decir que Philippe Katerine en ”8eme Ciel” nos haya proporcionado una nueva entrega de pop, sin duda se quedaría en poco. Por que Katerine ha reciclado y releído las bases de este genero y con la habilidad de un Beck nacido en Nantes ha recompuesto los nutrientes de ese desayuno pop, los ha dejado macerar durante la comida, y horneado lentamente durante la tarde. Como decía, al final del día obtenemos nuevamente un disco de pop, pero un disco de pop con mucho mas. Inevitablemente se trata de pop francés, tan dulce como siempre, tan francés como siempre. Pero es un nuevo pop, una relectura hábil de manos de alguien adelantado a los demás. Katerine, posee la receta secreta que le permite con los mismos ingredientes recomponer el pop de toda la vida con un gusto tan exquisito, con una sensibilidad tan delicada que en poco se parece a sus predecesores.
Si de términos culinarios habláramos, Katerine es el aventajado alumno de la nouvelle cuisine del pop, que sabedor de los riesgos y carencias de este movimiento se haya propuesto superarlos, reinventando así el genero. Esta nouvelle cuisine, dejara nuestros estómagos satisfechos, nuestros oídos felices, y en la boca un sabor dulce, siempre dulce que nunca llega a empalagar.
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8eme Ciel
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