Film
Zatoichi | Takeshi Kitano | Japon | 2004
"Zatôichi" quizás no tenga la factura impecable de una película de Nagisa Oshima, pero sí es un filme muy entretenido que seguramente reconciliará al público occidental menos exigente con los productos audiovisuales made in Japan. Gran parte de este mérito se debe a su armazón argumental, que remite a los mejores westerns de John
Ford y que está surcado de malos malotes, justicieros proselitistas, secuaces bobos, etcétera...
Tampoco faltan los guiños cómicos marca de la casa [que a nadie se le
olvide que Kitano fue uno de los máximos artífices de ese espectáculo absurdo y romano que fue humor amarillo], la mayoría de los cuales corren a cargo de Shinkichi, un gañán entrañable, ludópata y tendiente al travestismo [¡ahí es nada!].
También destaca la banda sonora, que integra en una fábula del Japón tradicional,una maraña de drones y breaks que en momentos puntuales hasta remiten al µ-ziq del "in pine effect".
La película --y que conste que esto no es un vil spoiler-- culmina en una escena de claqué un poco dantesca en la que todos los protagonistas bailan al son de un sonrojante tema a lo Safri Duo, pero ese no es más que un Mcguffin que el espectador debe encajar con deportividad, y no como una parte integrada en el continuum de la película que la echa a perder justo al final. Tampoco debe tomarse muy en serio la factura irregular de los efectos especiales, puestos mayoritariamente al servicio de las matanzas que organizan Kitano y el resto de samurais de la trama, y que pone en pantalla unas espadas y unos chorrotones de sangre a granel que son un poco de risa.
En resumidas cuentas, la película aúna
todos los requisitos que el público más llano le exige a una película de acción [y qué duda cabe que "Zatôichi" se encuadra en este género]: escenas de acción coreografiadas a conciencia, giros cómicos en la trama para suavizar tanto matarile, toques sutiles de kitsch y arcos argumentales fáciles de entender con visos de gesta épica. Ale, todos a verla!
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