Live
Goldfrapp | Razzmatazz1 | Barcelona | 2005-12-02
Cuando poco antes de las diez de la noche Alison Goldfrapp salió al escenario vestida por su peor enemigo; envuelto su pequeño y frágil cuerpo por una capa rosa a todas luces ridícula nada hacía presagiar una buena noche. Pero cuando en los primeros compases del concierto empezó a sonar el tema “Utopia” de su primer disco, donde Alison hizo una demostración de hasta donde puede llegar su portentosa voz, parecía que su actuación iba a recordar a su primer y revelador concierto de hace unos años en Benicàssim, cuando la artista estaba llamada a sustituir a Beth Gibbons al frente de las huestes seguidoras del trip-hop.
Nada mas lejos de la realidad. Con este tema Goldfrapp borró de un plumazo el reciente pasado de fragilidad cristalina que contenía su primer disco y centro el repertorio en sus últimos dos álbumes. Nada que objetar a esto, pero lo que en disco es un más que aceptable y disfrutable reciclaje de sonidos disco de los setenta, glam rock provocativo y glamour hedonista para disfrutar en la pista de baile, en directo se convirtió en un pastiche de sonidos y referencias pretéritas con demasiados altibajos que rompieron el ritmo en demasiadas ocasiones. Tan solo un tema tan infeccioso e infalible como “oh la la” remontaron un concierto en el que ni las cuatro bailarinas que salían al escenario en algunos de sus temas mas emblemáticos consiguieron levantar.
Justo es decir, después de todo lo comentado atrás, que el público que llenaba por completo la sala estuvo entregado en todo momentos y consiguió que el grupo interpretara dos tandas de bises. Todo esto hace preguntarme si yo me encontraba en las mejores condiciones para asistir a un concierto, o me acerqué a la sala con prejuicios de los que no era consciente.
La decisión sobre todo esto la dejaré para una futura ocasión y daré al grupo una nueva oportunidad.
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